La ansiedad no aparece de repente y sin motivo, aunque a veces se viva así. En terapia, una de las primeras cosas que trabajamos es entender cuándo surge, qué la dispara y cómo la nota tu cuerpo. El registro de ansiedad es una hoja sencilla que te ayuda a poner orden en todo esto y a ver patrones que, a simple vista, pasan desapercibidos.
¿Para qué sirve el registro de ansiedad?
Con este documento podrás:
- Registrar en qué momentos del día aparece la ansiedad.
- Identificar qué la dispara (pensamientos, situaciones, conversaciones, recuerdos…).
- Anotar cómo se manifiesta en tu cuerpo (nudo en el estómago, taquicardia, sudoración, presión en el pecho, etc.).
- Valorar la intensidad de la ansiedad en una escala (por ejemplo, de 0 a 10).
- Observar qué haces para intentar manejarla (evitar, distraerte, pedir ayuda, respirar, etc.).
Es una herramienta especialmente útil si estás trabajando la ansiedad en terapia online o presencial, porque te permite llegar a sesión con ejemplos concretos en lugar de un “me siento ansiosa, pero no sé bien por qué”.
Cómo usarlo paso a paso
Puedes imprimir el documento o rellenarlo digitalmente, como te resulte más cómodo. Lo importante es que lo uses cerca del momento en el que notas la ansiedad.
- Cuando notes ansiedad, piensa en la situación concreta en la que ha empezado (dónde estabas, con quién, qué estaba pasando).
- Anota qué ha ocurrido justo antes de que empezaras a sentirte así.
- Escribe los pensamientos que te han venido a la cabeza en ese momento.
- Registra las sensaciones físicas que han aparecido y la intensidad aproximada de la ansiedad (0–10).
- Describe qué has hecho para intentar manejar esa ansiedad (por ejemplo, evitar la situación, distraerte con el móvil, respirar profundo, hablar con alguien…).
- Revisa tus registros cada pocos días para detectar qué se repite y qué estrategias te ayudan más.
Integrarlo con la terapia online
Si ya estás en terapia con nosotros, puedes traer este registro a tus sesiones online. Nos ayudará a ver con más claridad qué dispara tu ansiedad, cómo la vives y qué recursos ya estás utilizando. Si aún no estás en terapia, este documento puede ser un primer paso para entender mejor lo que te pasa y decidir si quieres pedir ayuda profesional.
